Una clínica para los pobres de Waf Jeremie

Tras el terremoto de 2010, Fondazione L’Albero della Vita intervino en Haití para ayudar a la población afectada. Una vez terminada la emergencia, puso en marcha un proyecto de apoyo a la clínica San Franswa que cura a las familias pobres del barrio de chabolas de Waf Jeremie, donde la violencia es muy común y la gente no tiene acceso a hospitales y clínicas privadas. Se creó una unidad pediátrica con personal y equipos especializados, donde se ayuda a las madres para que críen a sus hijos siguiendo programas de nutrición específicos.

Haití, un país muy pobre

La situación de niños y mujeres en Haití era ya muy difícil antes de que el terremoto del 12 de enero de 2010 devastara la isla. El país presenta los peores indicadores socioeconómicos de América Latina:

  • 1 niño de cada 12 muere antes de cumplir los 5 años
  • solo 1 niño de cada 3 está vacunado
  • 1 niño de cada 4 está desnutrido
  • 1 niño de cada 2 no está escolarizado

Además, Haití presenta la tasa de mortalidad materna más alta en la región: 670 fallecimientos de cada 100.000 nacidos vivos.

Desde el terremoto del 2010 hasta la fecha, la isla ha sido destrozada por desastres naturales (tifones y carestías), emergencias sanitarias (una epidemia generalizada de cólera) y distintas convulsiones políticas y sociales, junto con la fragilidad institucional que sigue siendo muy fuerte.

Waf Jeremie, entre violencias y aislamiento

El barrio de chabolas de Waf Jeremie se caracteriza por un fuerte deterioro y su pobreza: la población no tiene acceso a los derechos fundamentales (agua, comida, educación, asistencia médica), la violencia está muy generalizada y la tasa de mortalidad materna y infantil es muy elevada. El terremoto empeoró aún más la situación, incluso porque la zona se quedó aislada durante un largo período y recibió tarde las ayudas.

El terremoto de 2010 destruyó el único centro para familias y niños que existía, el Centro San Franswa de la Fraternità Francescana Missionaria, en cuyas estructuras se hallaban una escuela, una clínica y un comedor.

En junio de 2010 empezaron las obras para construir la nueva clínica, que consta de una única sala de espera, un punto de clasificación, urgencias, una sala para el programa de apoyo nutricional, una sala odontológica y otra pediátrica.

Desde entonces Fondazione L’Albero della Vita se centra sobre todo en los niños, través de programas de nutrición específicos y la creación de una unidad pediátrica, a la que proporciona equipos y medicamentos y garantiza la presencia constante de pediatras y de personal de enfermería.

50.000 pobres ayudados

Los beneficiarios son los 50.000 habitantes del barrio de chabolas, en especial madres y niños.

Una ayuda concreta

Fondazione L’Albero della Vita garantiza con continuidad a la clínica San Franswa:

  • equipamiento con muebles e herramientas
  • medicamentos y artículos de consumo (jeringuillas, tiritas, bisturíes, vendas, etc.)
  • asistencia sanitaria para niños proporcionada por un pediatra y personal paramédico
  • programa de apoyo nutricional y de acompañamiento materno-infantil
  • formación del personal paramédico
  • formación y sensibilización sobre prácticas de higiene adecuadas

Qué puedes hacer tú

Apoya la clínica San Franswa. Ayuda a muchas madres y niños para que puedan sobrevivir.

2017-02-13T11:36:21+00:0013-02-2017|Categories: Desarrollo|Tags: , |