Family on the move

En Europa del Este, el aumento de emigrantes implica numerosos problemas para los niños que se quedan en el país de origen, sin sus padres. Para ayudar a estos menores y a sus familias, se precisa una red de realidades sociales que sepan compensar las deficiencias de las instituciones.

En los últimos 20 años, los países de Europa del Este registraron una mejora del nivel medio de vida a cambio de una gran emigración. Hombres, pero sobre todo mujeres, se fueron a Europa Occidental, en busca de fortuna, de un trabajo como albañil, almacenista, cuidador, etc.

Mientras mamá y papá se mudaban, muchos niños se quedaban en casa, solos o con familiares mayores, sin uno o los dos padres. Gracias a las remesas, los hijos son más ricos que sus compañeros, pero echan de menos a los padres.

Ayudar a los niños vulnerables

Ha nacido un nuevo tipo de familia, la familia transnacional, separada por miles de kilómetros, con los hijos que a menudo son vulnerables y pierden el rumbo a causa de la criminalidad. Los padres no son capaces de gestionar la distancia y las instituciones no saben cómo ayudar a estas familias unidas por el amor, pero separadas por el destino.

Defender los derechos de estas familias

En muchos países no existe una legislación que tutele a estas familias, que les ayude en la reagrupación familiar, que facilite los encuentros o el retorno de los que se fueron. Donde fracasan las instituciones, entran en juegos realidades sociales como asociaciones y fundaciones. Éstas asesoran y ofrecen un servicio de atención a las familias para informarlas sobre sus derechos.

Garantizar el bienestar en Polonia, Rumanía, Moldova y Bulgaria

Hay más de 1.810 familias y niños involucrados de forma directa en los proyectos de las cuatro asociaciones que participan en ellos, una para cada país, y más de 5.500 beneficiarios indirectos, entre familiares, escuelas y otras realidades de las comunidades locales.

El objetivo de este proyecto de formación y de colaboración dirigido a los operadores sociales y docentes en Europa del Este es apoyarles en la construcción de una red de intervención para ayudar de forma directa a los menores involucrados y a sus padres. Esto se persigue a través de actividades en defensa de sus derechos hacia las instituciones, creando redes legales para intervenir con más fuerza para ayudar a quien quiere volver, así como sistemas de ayuda social y psicológica para los adolescentes que se quedan, para evitar que acaben en manos de la criminalidad o que sufran demasiado por el abandono (la tasa de suicidios en esta categoría es alto).

Informar a los padres en el extranjero sobre los riesgos para sus hijos

Uno de los problemas detectados es que los padres a menudo no tienen la más remota idea de los riesgos que corren sus hijos en el país de origen, mientras ellos no están. Redactar folletos y material informativo para ponerlos al día, les ayudará a evitar el malestar que esta decisión de vida puede causar.

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2017-02-13T10:46:40+00:00 13-02-2017|Categories: Migración|Tags: , |
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